Odi Fumbo

By Orula
In
Aug 23rd, 2014
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Patakín:

En una fértil llanura, al lado del oriente, Oloddumare planto un huerto universalmente conocido como el jardín de ewe Osain y en él puso a Obatalá para que lo cuidara. Oloddumare hizo nacer todo árbol delicioso a la vista y bueno para comer, también plantó el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y el mal, y salía de allí un río para regar el huerto y de allí se bifurcaba en cuatro brazos. El primero era el pizon este es el que rodea toda la tierra de abila donde hay oro bueno bedelio y onige. El segundo río es el guion que rodea a la tierra de gus, el tercero es el idekel que va al oriente de asíria y el cuarto es el Éufrates. Él puso a Olofin a gobernar la tierra y éste le dijo: hombre, para alimentarte comerás de todo árbol que aquí hay excepto del árbol de las ciencias de bien y el mal, ya que el día que de él comieras te morirás.

Pasado algún tiempo, Oloddumare pensó, no es bueno que el hombre esté solo sobre la tierra ya que debe tener una compañía para que de nombre a todo lo que hay sobre la tierra, las plantas, los animales, las bestias y todas las aves del cielo y entonces Olofin por mandato de Oloddumare hizo caer en un profundo sueño al hombre (Obatalá) y de una de sus costillas formó a una mujer. Entonces Obatalá dijo: esto debe llamarse varonatala ya que del varón fue tomado y por tanto en el futuro dejará el hombre a su padre y madre y se unirá para vivir con la mujer y serán una sola carne.

Resulta que Obatalá y su obini estaban desnudos y no se avergonzaban y sucedió que un día llegó la serpiente hasta donde estaba la obini y le dijo, para que ustedes nunca mueran tienen que comer del árbol de la vida eterna el cual Olofin había prohibido. La mujer tentada fue hasta el árbol picada por la curiosidad y tomó una de aquellas frutas y comió de ella y le dio de comer a su okuni y enseguida a ambos se le abrieron los ojos y se avergonzaron ya que estaban desnudos y tomando hojas de higueretas se cubrieron con taparrabos. Cuando se apareció por allí Obatalá, ambos se ocultaron entre los ramajes del bosque, lejos de la vista de este, pero entonces el hombre fue llamado y se presentó y cuando le preguntaron dónde estaba, respondió que estaba en el huerto y que tuvo miedo ya que estaba desnudo y por eso se escondió. Enseguida Obatalá le preguntó: ¿quién te enseñó a decir que tú estabas desnudo?, el hombre le respondió que la obini, entonces Obatalá le dijo: has comido del árbol que se te ordenó que no debías comer; entonces Obatalá fue condenado por Olofin cargando las culpas y Olofin les dijo: higo y espinas recogerás, tendrás que trabajar y eras mortal y le dijo a la mujer: por haber oído los consejos de la serpiente que te convidó a comer de los frutos prohibidos parirás con dolor y vivirás en la incesante lucha con el hombre y después permanecerás bajo su imperio y dominio.

To iban Eshu.

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