Ogbe Otura

By Orula
In
Aug 27th, 2014
0 Comments
517 Views

Patakín:

En un pueblo llamado aramba habían varios awoses que trabajaban en armonía, menos uno llamado erigba que nunca estaba conforme con la mayoría, porque él le decía a sus hermanos: ustedes maltratan mucho y abusan de la gracia con que Olofin no ha premiado, porque no se puede estar mencionado a Olofin todos los días por cosas sin importancia. Tenemos que hacer una junta superior para conseguir de la voluntad de Olofin que le suministre otros poderes auxiliares de Ifá.

Para responder en caso de emergencia, para los hijos de la tierra, no siempre vamos a encontrarnos juntos todos, no se puede pensar nada más en el presente, pensemos en el porvenir, en el futuro. Uno de ellos le contestó: tú no puedes negar que tienes parte con eshu buruki, siempre tu estas atravesado, no pareces ser hijo de Baba Yakuta, aquí nosotros como mayores no queremos eti-ko-lelgbo-ri, por tanto retírate de la presencia de nosotros, busca quien te siga kimura muranbe achiwere.

Erigba saludó a Ifá y tomó la decisión de irse del pueblo. Echó sus ikines en una bolsita. A la salida del pueblo vivía Eshu en su casita cuidando la entrada y la salida, él le dio el coco y le salió eyeife, continuó su aventurado viaje a otros pueblos que él desconocía. Cuando Erigba se acercaba a la capital de etiopia, ese mismo día se abría el año, y fue atrapado por los guerreros guardianes del rey. Fue presentado como un intruso o espía de la religión al ser requisado su Ifá en su bolsita, un collar pintado de verde de semillas en el cuello.

El rey lo mando donde estaba su confianza, que era nada menos que un gran awo-Osain de esa tribu. En esa tierra los sabios usaban una cadenita en el cuello, a la cual le colgaban cuatro pedacitos de semillas abiertas por la mitad de cada lado, muy parecida a la de Erigba.

Cuando el awo-Osain fue con su cadena a saber quién era, vio que le salió el signo Ogbe Tuanilara, pero él desconocía ese sistema de investigación. Acto seguido el awo-Osain dio vuelta a la derecha y se hinco delante de su dios, y después de Erigba. Cogiendo un caracol, soplando y haciendo una llamada general para leer la letra por el día que se abría el año, dijo: este no es espía, es enviado de Olofin y guiado por Eshu, es awo.

Les rindieron los honores de awo y le leyeron todo su pasado en su tierra, lo llevaron ya en libertad, al templo sagrado, donde Erigba vio un santo al parecer negro, gordo, con un collar que lo que tenía eran ocho pedazos de coco de tamaño gigante. Lo llevaron al pie de una palma para que recibiera la ceremonia de recibir el collar sagrado, con lo que vencería todo lo que quisiera en un momento difícil, recomendándole que lo llevara secreto en el bolsillo y al entraren su pueblo que se lo presentara a Eshu.

Erigba así lo hizo, más tarde los que lo estigmatizaron y que aún se encontraban en el pueblo, fueron a buscarlo, porque cada vez que ellos iban a andar con Ifá no podían sostener los ikines en la mano y cuando uno de los mayores alentaba al otro para el sentarse, tampoco podía abrir los dedos para escribir.

Contenido relacionados

  • que signo es oge-ate
  • signo ogbe tua

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

facebook comments: