Patakies de Orula – Orula y Oshún sellan amistad eterna

By signos de ifa
In Oddi
Feb 25th, 2017
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Cierto día Changó estaba sentado en su castillo muy molesto. Se sentía traicionado y con mucho dolor. Oshún, su amante, andaba coqueteando con Oggún y esto se estaba corriendo por entre los pueblos de su reino. Los días pasaron, pero los rumores sobre los amoríos de la pareja siguieron rondado a Changó.

El Dueño del Rayo no soportó más la traición y comenzó a seguir a Oshún por dondequiera. En uno de esos días de persecución vio que iba hacia la casa de Oggún. Changó la siguió lentamente hasta llegar a la propiedad de Oggún; pero Oshún sacó su espejo y en el reflejo vio que Chango estaba escondido detrás de ella.

Oshún no sabía qué hacer en ese preciso momento. Estaba tan nerviosa y turbada que echó correr. Al darse cuenta de lo que estaba sucediendo, Changó salió corriendo tras ella para intentar alcanzarla; pero cuando llegó al río, ya Oshún se había marchado. Entonces Changó volvió a su castillo diciéndose a sí mismo que iba a guerrear con Oshún.

Oshún fue a ver a Orula para saber qué indicaba y este le dijo que debía cuidarse del fuego, porque Changó estaba preparándose para pelear por ella con Oggún por causa de sus infidelidades. El oráculo le dijo que hiciera un ebbó muy rápido para garantizar su seguridad.

Orula intentó levantarse pero no pudo y en ese momento, Oshún se dio cuenta que Orula tenía problemas para ponerse en pie. Ella le preguntó si estaba bien y este le dijo tenía que hacer un ebbó, pero no había podido hacerlo porque no podía caminar y tenía mucho dolor. Entonces la bella Oshún le dijo a Orula: «No se preocupe, yo voy a buscar lo que necesite para el ebbó».

Orula quedó muy satisfecho y agradecido de las buenas acciones de Oshún, quien al día siguiente pasó de nuevo a ver cómo seguía el Adivino. Cuando Oshún llegó, se dio cuenta que la cocina estaba muy limpia, pero Orula nunca cocinaba. Entonces le preguntó: « ¿Tiene hambre?» y este respondió: «Sí. Hace días que no pruebo bocado». La bella orisha le dijo: «Cocinaré para ti. Te haré tu plato favorito: gallinas asadas».

Así, Orula se relajó en su silla y Oshun se puso a prepararle el manjar, en tanto Changó andaba por el pueblo buscándola, pero nadie acertaba en su respuesta. Changó caminó otro tramo hasta que dio con un grupo de hombres que le dijeron que la hermosa orisha estaba en la casa de Orula. Changó se enfureció mucho porque pensó que Orula ocultaba el romance de Oshún y Oggún.

En cuestión de segundos, a la velocidad del rayo y los truenos, Changó llegó a la casa de Orula; pero él no sabía que realmente Oshún estaba ayudando a Orula en su dolor. Ella estaba en el patio recogiendo algunas hierbas para sazonar las gallinas. Así que, inmediatamente, Changó prendió fuego a la casa y se marchó satisfecho pensando que había dado una lección de castigo a Oshún por su infidelidad con Oggún.

Cuando Orula vio la casa en llamas, olvidó que tenía dolores y salió de prisa viendo con horror cómo el fuego devoraba su vivienda. Oshún al ver la casa en fuego, recordó que Orula tenía dolor y que no podía caminar bien. Entonces Oshún se metió a toda velocidad al interior de la casa por puerta trasera. Buscó habitación por habitación gritando su nombre.

Oshún, casi ahogada por el humo, abandonó la casa y salió corriendo con muchas lágrimas en los ojos. Al salir gritó a todos que Orula estaba dentro. Sin embargo, para sorpresa suya, Orula estaba fuera, sano y salvo. Cuando lo vio, corrió hacia él y lo abrazó. Entonces le dijo: «Estoy muy preocupada por lo que ha sucedido hoy» y Orula le dijo: «No te preocupes Oshún. Todo está bien. Ahora estaremos siempre juntos» y agregó: «Bella Oshún, tú eras la víctima y desde hoy, con mucho gusto compartiré contigo mi comida preferida: la gallina».

A partir de entonces dondequiera que se encuentre Orula, Oshún tendrá la satisfacción de hablar junto a él. Se dice en Ifá que de esta relación nace la apetevi de Orula, la máxima jerarquía a la que puede llegar una mujer en la regla de Ifá y uno de sus significados es ser la esposa de Orula. La apetevi debe ser hija de Oshún y debe estar donde Orula llame y hacer lo que Orula diga. En este caso, seguir a los representantes de Orula, los oluwo y el awo Ifá o babalao.

Una apetevi jamás debe estar en contra de lo que diga el oluwo, porque todo lo que él diga se tiene que hacer y no debe cuestionar sus órdenes. Debido a la gran responsabilidad que se asume, ser apetevi de Orula entraña derechos y beneficios.

Aclaración: Una mujer se convierte en apetevi de Orula cuando recibe su ikofá (cofa de Orula en mujeres). Esta ceremonia de Ifá dura tres días y nace en el signo ódi meji, el que dice que la primera mujer consagrada en ikofá fue Osun.

A partir del patakí presentado, en algunas casas de santo se considera que, la apetevi por excelencia, debe ser hija de Oshún y en ciertos casos de Yemayá. Sin embargo, hay otras donde creen que, por el simple hecho de ser mujer y poseer la ikofá de Orula, sin importar el Ángel de la Guarda, pueden encargarse de atender a Orula.

Existe otro secreto de Ifá muy ligado a la apetevi de Orula y que ha causado fuertes polémicas entre la comunidad de religiosos. Este secreto es el de la consagración de mujeres como iyanifá o Adele Wa Ni Ifa Tolu, que se le prepara solamente a la madre y esposa del sacerdote de Ifá.

En este punto es donde comienza la confusión. Una cosa es ser apetevi o iyanifá y otra, muy diferente, es hacerles Ifá a las mujeres. Es importante destacar que las mujeres no pueden hacer Ifá porque no pueden mirar a Odú. Para consagrar a un sacerdote de Ifá debe hacerse en presencia de Odú, la fuerza de la naturaleza. En este Ifá también se dice que la única condición impuesta por Odú para ser esposa de Orula fue esta: «No quiero que ninguna de tus esposas me miren a la cara. Si alguna de ellas o un enemigo lo hace, con mi poder «Aragamago» (pájaro de Odú) le haré estallar los ojos». Entonces Orula prometió a Odú que honraría su prohibición.

Dentro de la religión, mujeres y hombres desempeñan un papel muy importante, pero sus funciones encuentran bien definidas. Las mujeres, por ejemplo, tienen un rol fundamental en la música, particularmente la de Orula. La apetevi participa activamente en la organización de ceremonias, pero en la interpretación de Ifá, su papel es pasivo, aunque no le está vedado consultar el oráculo a través de un babalao.

Se puede saber si una mujer está destinada para ser apetevi o iyanifá a los tres días de su nacimiento (aunque algunos dicen que a la semana), cuando se realiza la ceremonia de esentaiye. Aquí se revela en el signo de Ifá si ella debe casarse o no con un babalao.

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